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Del amanecer cósmico al nacimiento de planetas: Todo listo para las observaciones del Ciclo 12 de ALMA

Del amanecer cósmico al nacimiento de planetas: Todo listo para las observaciones del Ciclo 12 de ALMA
3 Septiembre, 2025 / Tiempo de lectura: 4 minutes

El Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA) se enorgullece de anunciar el lanzamiento del Ciclo 12, que comenzará oficialmente el 1 de octubre de 2025, marcando el inicio de un esperado nuevo ciclo de observación. Este ciclo fue, una vez más, muy competitivo: ALMA recibió 1640 propuestas que solicitaban más de 30.000 horas en el Conjunto de 12 metros, lo que corresponde a una tasa de sobresuscripción del 7,0. Estas cifras confirman la continua y sólida demanda de tiempo de ALMA y el amplio interés científico de la comunidad astronómica internacional.

Las propuestas se evaluaron mediante dos enfoques complementarios. Los Grandes Programas fueron evaluados por el Comité de Revisión de Propuestas de ALMA (APRC), compuesto por 18 miembros y un presidente, con el apoyo de 79 Evaluadores Científicos externos. En conjunto, examinaron 43 propuestas y recomendaron seis Grandes Programas para el Ciclo 12. Estos proyectos abarcan el cosmos, desde la aparición del polvo y la formación estelar oculta en el amanecer cósmico, hasta la formación de cúmulos estelares, el ensamblaje de galaxias mediante fusiones y el nacimiento de planetas alrededor de la estrella más común de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Simultáneamente, más de mil científicos participaron en el proceso distribuido de revisión por pares, presentando cerca de 16.000 evaluaciones de propuestas regulares. Esta amplia participación comunitaria garantiza la imparcialidad y la diversidad de conocimientos en la configuración del programa científico de ALMA.

A las propuestas aceptadas se les asignó una de tres calificaciones de prioridad. La calificación A, limitada a aproximadamente un tercio del tiempo disponible, representa la máxima prioridad, mientras que la calificación B añade proyectos adicionales de alta prioridad. En conjunto, los Grados A y B suman 4.170 horas en el Conjunto de 12 metros, ligeramente por debajo de las 4.300 horas nominales debido a la esperada transferencia de proyectos inconclusos del Ciclo 11. Las propuestas de Grado C, que excedieron el tiempo disponible, también se incluyeron como contingencias para maximizar la flexibilidad de programación y aprovechar las condiciones meteorológicas de forma eficaz.

El Ciclo 12 continúa mostrando una distribución equilibrada de temas científicos, con una fuerte demanda en las cinco categorías científicas de ALMA: cosmología y el universo de alto corrimiento al rojo, galaxias y núcleos galácticos, el medio interestelar y la formación estelar, discos circunestelares y exoplanetas, y evolución estelar y el Sol. Las bandas 6 y 7 siguen siendo los receptores más solicitados, mientras que las bandas 9 y 10 fueron altamente competitivas, con más de la mitad de los proyectos presentados aceptados en los grados A, B y C. En total, solo el 13% de las solicitudes de tiempo de observación del Conjunto de 12 metros fueron aceptadas con alta prioridad, lo que subraya el desafío y el prestigio de obtener tiempo de observación con ALMA.

ALMA agradece encarecidamente a los miembros del APRC, a los asesores científicos externos y a los más de 1000 revisores de todo el mundo cuya dedicación hace posible este proceso. Con el inicio del Ciclo 12 de observaciones el 1 de octubre de 2025, ALMA está preparada una vez más para ampliar las fronteras del conocimiento, desde el origen cósmico de las galaxias hasta el origen de los planetas, lo que permitirá descubrimientos que transformarán nuestra comprensión del universo.

Información adicional

ALMA es una asociación entre ESO (en representación de sus estados miembros), NSF (EE.UU.) y NINS (Japón), junto con NRC (Canadá), NSTC y ASIAA (Taiwán), y KASI (República de Corea del Sur), en cooperación con la República de Chile. El Observatorio Conjunto ALMA (JAO) es operado por ESO, AUI/NRAO y NAOJ.

La noticia original se encuentra en la página de ALMA https://www.almaobservatory.org/es/anuncios/del-amanecer-cosmico-al-nacimiento-de-un-planeta-todo-listo-para-las-observaciones-del-ciclo-12-de-alma/

Contactos

Nicolás Lira
Coordinador de Comunicaciones y Educación
Observatorio ALMA, Santiago, Chile
Teléfono: +56 2 2467 6519
Cel: +56 9 9445 7726
Email: nicolas.lira@alma.cl

ALMA impulsa el futuro de la astronomía con nuevo centro de datos a 2900 metros de altura

El Observatorio ALMA continúa su camino hacia la modernización tecnológica con la construcción del OSF Correlator Room (OCRO – La sala del correlacionador, o supercomputador, en el centro de apoyo a las operaciones de ALMA), una infraestructura tipo data center de última generación que alojará al nuevo correlacionador, conocido como el “cerebro” de ALMA. Este avance se enmarca en el programa Wideband Sensitivity Upgrade (WSU – actualización de sensibilidad de ancho de banda), iniciado en 2019, cuyo objetivo es renovar y potenciar varios de los subsistemas clave del observatorio.
El WSU incluye la actualización de receptores criogénicos en las antenas, la modernización del sistema de transmisión de datos por fibra óptica, el desarrollo del nuevo correlacionador y la construcción de la infraestructura necesaria para sostener este supercomputador, capaz de procesar volúmenes de información nunca antes manejados en Chile.

Tecnología de vanguardia en plena cordillera

El nuevo correlacionador seguirá la tendencia marcada por la industria de los semiconductores, que bajo la conocida Ley de Moore ha duplicado su capacidad de integración cada 18 meses. El resultado es un sistema compacto, con millones de transistores capaces de ejecutar cálculos de manera más rápida y eficiente, pero que al mismo tiempo demanda condiciones especiales de enfriamiento.
A 2900 metros de altura, donde el aire es más delgado, el enfriamiento por aire no es suficiente. Por ello, OCRO incorporará un sistema de refrigeración líquida de alta complejidad, basado en cañerías e intercambiadores de calor que permitirán mantener estable la temperatura de operación mientras procesa cerca de 1 terabit por segundo por cada una de las 66 antenas de ALMA.

Un hito estratégico para ALMA

Tras haber logrado en febrero de 2025 la conexión del proyecto a la red eléctrica del observatorio y la aprobación del Critical Design and Manufacturing Review (CDMR – revisión final del diseño y planes de construcción) en julio del mismo año, el contratista EPC Symelec se encuentra actualmente instalando faenas en el sitio: oficinas, bodegas, caminos y cierres provisorios que permanecerán hasta el término de las obras, proyectado para fines de 2026.
Para Juan Larraín, Project Manager de AUI/NRAO y especialista en centros de datos, el proyecto representa mucho más que un nuevo edificio. “OCRO es una pieza estratégica dentro de la modernización de ALMA. No se trata solo de alojar un supercomputador, sino de crear la infraestructura que permitirá procesar y resguardar volúmenes inéditos de datos científicos. Es un esfuerzo internacional que pondrá a Chile a la vanguardia de la astronomía y en el estándar más alto de ingeniería aplicada a data centers”, subraya.

Más ciencia en menos tiempo

El impacto del programa WSU en conjunto con el OCRO será directo en la productividad científica del observatorio. Tal como explica Larraín, “es como pasar de mirar un solo canal de televisión a observar múltiples canales al mismo tiempo y en calidad 4K. Esa capacidad permitirá obtener más información en menos tiempo, acelerando los descubrimientos y maximizando la cadena de valor científico de ALMA”.

Desafío técnico y logístico

El proyecto también implica un reto mayúsculo: levantar un data center único en Chile en un entorno aislado y de gran altura. Esto involucra no solo ingeniería avanzada, sino también coordinación logística para movilizar materiales, equipos y personal bajo condiciones exigentes.
El desafío crece aún más por la meta trazada: implementar e integrar los nuevos sistemas sin interrumpir las operaciones actuales de ALMA. “La comunidad astronómica global depende de los datos de ALMA. Eso significa que debemos trabajar de manera impecable, con coordinación extrema y como un solo equipo. Lo hemos hecho antes y lo volveremos a hacer”, afirma Larraín.

Sobre AUI/NRAO

Associated Universities, Inc. (AUI) es una corporación estadounidense sin fines de lucro que, bajo convenio con la Fundación Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (NSF), opera el Observatorio Radioastronómico Nacional (NRAO). En Chile, AUI/NRAO colabora con instituciones de Europa y Asia del Este en la operación de ALMA. En EE.UU., administra instalaciones como el Observatorio Green Bank (GBO) en Virginia Occidental, el Karl G. Jansky Very Large Array (VLA) en Nuevo México y el sistema de radio telescopios Very Long Baseline Array (VLBA).

Bianca Libeer, alumna practicante de ingeniería civil electrónica PUCV: «Ahora siento que soy parte de la historia de la nueva generación de mega radiotelescopios»

  • La joven estudiante de ingeniería civil electrónica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) estuvo 3 meses en Charlottesville, Virginia, trabajando en el Laboratorio CDL de NRAO, el observatorio radioastronómico de Estados Unidos. Su experiencia le permitió profundizar sus conocimientos en ondas electromagnéticas y astronomía, y explorar sus aplicaciones en Chile, incluso con la posibilidad de crear tecnología propia.

Tras tres meses de hacer su práctica en el observatorio radioastronómico NRAO -National Radio Astronomy Observatory- en Charlottesville, Virginia, Estados Unidos; a Bianca Libeer (23 años) no se le borra la sonrisa del rostro. Esta estudiante de sexto año de ingeniería civil electrónica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, viajó desde Villa Alemana a Norteamérica, con el sueño de mejorar sus habilidades STEM y volvió a Chile cargada de nuevos proyectos y desafíos. Al igual que otros jóvenes de diferentes países, trabajó en el desarrollo de piezas que darán vida a una nueva generación de radiotelescopios de gran tamaño, una experiencia inédita en el ecosistema astronómico.

¿Cómo fue que una joven estudiante de la V Región llegó a Estados Unidos? Algunos dirían que «una serie de eventos afortunados», le abrieron camino para encontrarse con las personas y las oportunidades precisas. Y aunque el plan inicial era trabajar en un laboratorio de antenas en Valparaíso, terminó siendo el punto de catapulta que la llevó a la cima del continente, acercándola a su sueño de infancia: la astronomía.

El viaje a NRAO fue el primer vuelo al extranjero para Bianca y la primera vez que se separaba por tanto tiempo de su madre, con quien tiene una relación muy cercana. Su práctica la realizó en el Laboratorio CDL -Central Development Laboratory- de NRAO y se centró en la simulación de las piezas que tendrá uno de sus mega telescopios de la categoría ngVLA, -next generation Very Large Array-. «Estas piezas son parte de un kit de calibración y ayudarán a ver el funcionamiento del telescopio. Mi tarea consistió en adaptar ciertos componentes a la banda de frecuencia con la que trabaja NRAO, utilizando un software de simulación de componente de alta frecuencia. Se trata de optimizar escenarios y acercarnos a una solución viable y eficiente. Si bien yo ya había trabajado con esta tecnología en Chile, enfrenté el desafío de usarla con un nuevo propósito. Ahora siento que soy parte de la historia de la nueva generación de mega radiotelescopios», señala.

Creado en 1956, NRAO ofrece radiotelescopios de vanguardia para el uso de la comunidad científica internacional. Pocos saben que esta institución es uno de los socios internacionales de nuestro observatorio ALMA, junto a otros de Europa y Asia. Los astrónomos construyen la próxima generación del Very Large Array (ngVLA), con 244 antenas parabólicas de 18 metros, distribuidas en cerca de 9 mil kilómetros.

Bianca es alumna tesista y hace un tiempo combina sus habilidades de electrónica y computación al servicio del grupo de telecomunicaciones, perfil que le ayudó para postular a esta práctica en Estados Unidos, y sumarse a un equipo que desarrolla un componente específico del ngVLA. Durante su práctica, la joven trabajó con el software Ansys HFSS, de simulación de alta frecuencia, diseñando partes del kit de calibración para un componente llamado OMT, OrthoMode Transducer.

Los astros a su favor

Al ser consultada si la astronomía era un sueño que cultivaba desde su infancia, o si este encuentro fue un mero accidente del destino, asegura que fue un camino mixto. Desde niña fue muy talentosa en las matemáticas y la física, pero cuenta que cuando aprendió de la ley de gravedad, algo inexplicable sucedió: «Me voló la mente la idea de esta fuerza inexplicable de la naturaleza, y por añadidura llegué a la idea de estudiar astronomía, pero cuando evalué la empleabilidad de la carrera, me abordó el llamado síndrome del impostor, y sentí que no sería de las elegidas. Así ingresé a estudiar ingeniería y en una instancia de puertas abiertas de la PUCV, conocí el laboratorio de antenas. Supe que había un grupo de telecomunicaciones y que uno de los ramos en la malla de ingeniería civil electrónica era propagación de ondas electromagnéticas. Pensé que esta carrera sería la única ingeniería que me acercaría a la astronomía».

La joven cuenta que ingresó a la universidad en 2020 y siempre le gustó el mundo de la astronomía. En ese tiempo ya pensaba en algún mecanismo para entrar al laboratorio universitario de antenas, y participó el 2022 como estudiante de educación superior del programa de mentoría  «PROVOCA» de AUI/NRAO. PROVOCA le ayudó a complementar sus habilidades y acercarse a su meta. «Creo que con PROVOCA adquirí una mirada muy propia de quienes tenemos una vocación STEM y siempre es bueno aprender de la experiencia de otros. Había además bastantes participantes de mi universidad y eso me ayudó a fortalecer mis redes».

Tras la pandemia y el retorno a la presencialidad, Bianca cursó la asignatura de “Propagación de ondas electromagnéticas” y le gustó mucho el trabajo. Cuenta que tuvo la iniciativa de acercarse a un profesor -Francisco Pizarro- y contarle su inquietud por la astronomía, y coincidió que era el responsable del laboratorio de antenas de la universidad. «Fue un viaje genial de descubrimiento de mi entorno y de mí misma. Me di cuenta de que más que dedicarme a la astronomía como tal, me interesaba ayudar a que los astrónomos pudieran obtener los datos, y que mi práctica profesional haya sido justamente en eso fue como una culminación de toda esta historia que se sintió muy completa», concluye.

En el laboratorio NRAO CDL trabajan 50 personas en sus distintas oficinas. Ella fue la única practicante internacional y trabajó codo a codo, junto Amika Kapoor, una estudiante de tercer año de ingeniería aeroespacial, de la Universidad de Virginia. Mientras que Patricio Mena, profesor asociado del Laboratorio de Antenas PUCV, fue su guía de práctica y en adelante será su co-tutor de tesis. «Creo que se alinearon los astros a mi favor», comenta entre risas. «Al parecer era la candidata ideal porque estaba interesada en el tema de antenas, ya había trabajado en Chile con tecnología similar, mi profesor estaba relacionado con el proyecto norteamericano y además dominaba el idioma. Todos estos factores se conjugaron a mi favor».

El valor de los mentores y la colaboración

Durante su estadía, se sintió muy apoyada y mantuvo reuniones frecuentes para mostrar los avances de su trabajo. Siempre recibió retroalimentación de los resultados de sus simulaciones y fueron muy comprensivos en cuanto a sus objetivos, conocimientos y progresos. «Allá también tuve la oportunidad de interactuar con otros pasantes de Estados Unidos en las áreas de física, astronomía y ciencia de datos Fue un ambiente de trabajo muy agradable y hasta tuve la oportunidad de visitar el observatorio astronómico de Green Bank.

La joven asegura que contar con profesores que actúan como mentores, nos permiten ver una nueva perspectiva. » (…) cuando uno está en la universidad, no ve la panorámica del escenario, están sumido en superar el momento simplemente. A esto se suma que muchas veces, no hay oportunidad de ver las aplicaciones de una carrera, porque son muy de nicho, y casi  es asunto de suerte llegar al lugar indicado y ampliar la mirada para ver las aplicaciones en la industria. Por eso las mentorías ayudan a multiplicar las vocaciones STEM, ya que unes a alguien sin experiencia, pero con inquietud científica, con personas que tienen trayectoria y experiencias distintas, y eso ayuda a hacer el match».

Bianca hoy se siente afortunada de haber sido parte de esta serie de eventos tan afortunados que la pusieron en el lugar indicado y con las personas capaces de tomar decisiones que la condujeron a mejores escenarios.  «Yo sabía por otros de la experiencia de estar en un observatorio extranjero, pero vivirlo es totalmente distinto. Gracias a esta práctica, estoy abierta a distintas posibilidades porque sé que puedo. Creo que la primera vez que uno sale del país, uno vuelve sintiéndose muy chilena y con ganas de aplicar lo aprendido en el lugar propio».

Hoy está centrada en su tesis sobre metamateriales. Durante este tiempo también indagará sobre las oportunidades que abre este tema en diferentes industrias y ecosistemas de Chile y el extranjero. «Lo bueno, es que siempre se pueden aprender otros temas y ampliar las capacidades personales para levantar la mirada y explorar otras oportunidades», agrega.

Tras su práctica, Bianca asegura que en su laboratorio podrían crear estos kits de calibración. «Siento que volví con mucho que aportar al laboratorio y además con habilidades nuevas que me van a ayudar a hacer la tesis, a la carrera y además como profesional y como persona, entonces fue muy completo», finaliza.