Mentoras de la iniciativa PROVOCA fueron destacadas como Mujeres Líderes de La Araucanía

  • Antonieta Silva y Camila Martínez, física e ingeniera en software, fueron elegidas entre las 100 Mujeres Líderes de La Araucanía 2024. Desde sus roles STEM, demostraron el impacto del desarrollo científico en la comunidad regional, promoviendo vocaciones científicas en niñas y mujeres de Temuco y localidades aledañas.

La Corporación Más Mujeres Líderes en La Araucanía destacó a Antonieta Silva y Camila Martínez, mentoras de la iniciativa PROVOCA de AUI/NRAO Chile, entre las 100 «Mujeres Líderes de La Araucanía 2024». El reconocimiento promueve una transformación cultural que permita reconocer la diversidad, equidad de género y participación femenina como elementos fundamentales para el desarrollo de la sociedad.

Las mujeres destacadas cada año son postuladas por terceros en base a su trayectoria e influencia, así como el sello regional de su labor e impacto. El reconocimiento se entrega hace 6 años y ha logrado construir una comunidad femenina con sello regional, motivando a las nuevas generaciones de niñas y mujeres del sur de Chile, y acercando referentes locales en el emprendimiento, el desarrollo productivo y económico, la docencia y la investigación, entre otros.

Antonieta Silva es Doctora en Ciencias Físicas y directora de la carrera Ingeniería Civil en Física de la Universidad de La Frontera (UFRO), dirige el Laboratorio de Teledetección Satelital de la universidad (LTS-Ufro) y es mentora de PROVOCA. «Tenemos dos proyectos ahora andando, proyectos tecnológicos, y parte de mi tiempo lo destino a la divulgación científica, ya que soy parte de «Café Científico» que hace un tiempo fue un programa de televisión en el canal de la Universidad  y ahora volvimos al formato usual presencial.  Me encanta mostrar las STEM como opción de carrera profesional y por eso apoyo en la organización de un campamento de niñas para impulsar ese interés, principalmente a niñas de terceros medios, en el que durante 3 días nos quedamos en cabañas de la universidad e impartimos talleres. Es una actividad impulsada por una colega del área matemática en la que participamos varias a académicas, solo mujeres,  y es muy entretenido y enriquecedor», explica Antonieta.

La mentora señala que estos talleres de ciencia y tecnología, robótica, matemáticas y física/óptica, se convierten en un panorama muy entretenido para las niñas y les ayudan a evaluar su futuro en STEM.

Por su parte, Camila Martínez,  ingeniera de software del observatorio ALMA (en Santiago) y también mentora de PROVOCA, comenta que este año ha trabajado mucho en la divulgación del libro «Inspiradoras STEM» de los Ministerios de Ciencia y de la Mujer, y ha estado activa en el programa de mentorías PROVOCA y de UFRO. «Como novedad para mi región, estamos trabajando con varias mujeres de La Araucanía, para crear la Asociación de Mujeres en STEM de la región de La Araucanía y así fortalecer las redes de contactos de muchas coterráneas que trabajan en Chile y fuera del país, en esta área del conocimiento», sostiene.

Ambas mentoras cuentan que supieron del reconocimiento regional por otras personas y que las tomó gratamente de sorpresa. Antonieta relata que mientras estaba de moderadora en la ceremonia de cierre del congreso de la Sociedad Chilena de Física, sentía que le vibraba continuamente el celular, pero como no era una llamada urgente del colegio de su hija o de su madre, no contestó. Al terminar, cuenta que recibió el llamado en el celular del colega que la nominó  y ahí supo que había sido seleccionada entre las ganadoras del premio «Mujeres Líderes de La Araucanía».

«La física es una disciplina muy masculina dentro de la academia. Actualmente trabajo en acercar los avances de nuestra área a temas más ciudadanos, como por ejemplo la utilidad de plataformas de teledetección para identificar áreas afectadas por incendios o desastres naturales, cosas así. Siento que es una responsabilidad el que también le pongan cara y aplicación a la ciencia. Por eso hace un tiempo decidí entrar a PROVOCA, ya que respondía a esa inquietud que tenía y en un espacio masculino, no encontraba esa comunidad. PROVOCA me ayudó a visibilizar mi trabajo y para hacerlo mejor. Hoy tengo dos proyectos ANID aplicados (Desafío Público y FONDEF), además de la Dirección de Carrera y aunque mi tiempo lo divido con la maternidad, nunca me resto de iniciativas de enseñanza y divulgación. Todo esfuerzo vale, aunque sea pequeño», puntualiza la académica.

Desde su experiencia, Camila dice que una amiga le dijo: «Oye Cami, fuiste nominada y ganaste. De inmediato me pegó el síndrome del impostor -comenta entre risas-, y pensé ¿por qué yo?.  En mi caso, yo nací y crecí en Temuco, estudié allá , pero trabajo en Santiago. Luego me dijeron que yo sigo aportando a la región y solo ahí me di cuenta que es cierto. Estoy muy feliz».

Antonieta comenta que trabaja para que las chicas más jóvenes sepan que no es necesario emigrar de la región para hacer carrera STEM. «En la academia es muy frecuente que pensemos que tenemos que ir al extranjero a hacer posgrados o que el mejor escenario es que te contraten en otro país, pero trato de mostrar que este camino en la región es una opción tan válida y posible como esa. La Araucanía lamentablemente es una de las regiones más pobres y es importante que el talento pueda quedarse también y aportar a nuestro desarrollo».

Asimismo, Camila agrega: «Hoy vemos que hay más interés de las mujeres en carreras STEM. Hay carreras en las que incluso son más mujeres al momento del ingreso, pero las áreas de mecánica, eléctrica, física, no se llevan un gran porcentaje de mujeres, las que sí ingresan son muy buenas y se mantienen en la carrera. De hecho, hay más deserción masculina, en estas carreras. Siento que hay una mayor convicción entre las mujeres pero siempre falta más información acerca de la malla y de la empleabilidad. Una vez ya egresadas, hay trabajos STEM que tienen puestos laborales y hay otros en los que se enfrenta la disyuntiva de migrar, ya que muchos otros terminan ejerciendo en otros trabajos por quedarse en la región».

Inspirar a las nuevas generaciones comienza por acercar referentes cercanos a la realidad de cada región. Ambas mentoras coinciden en la importancia de contar sus historias para que al menos una niña se sienta identificada y vea que las STEM son una opción dentro del abanico de oportunidades. Este trabajo debe comenzar incluso en la etapa pre-escolar y en la enseñanza básica, para que desde muy pequeños, los niños y niñas eliminen las ideas de estereotipos masculinos o femeninos de profesiones y oficios, y que vean la ciencia como algo entretenido y comprensible por todos.

Las postulaciones a PROVOCA 2025 estarán abiertas desde fines de marzo en www.provoca.cl. Las participantes, estudiantes de enseñanza media y superior, pueden ser de cualquier región del país, ya que el programa de mentorías STEM es gratuito y se realiza en formato online. La iniciativa también cuenta con un programa de formación de mentoras para mujeres STEM que ya se desempeñan laboralmente.

Paulina Bocaz, líder de PROVOCA, presentó a la nueva generación de mentoras STEM: «Una ciencia con más mujeres, es mejor ciencia»

  • En una emotiva ceremonia, 27 nuevas mentoras fueron certificadas para inspirar, guiar y acompañar a niñas y mujeres con vocación STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática) a partir de abril de 2025. La iniciativa de AUI/NRAO, programa de mentoría PROVOCA, también innovó certificando a mentoras asociadas de las universidades de La Frontera, Los Lagos, Aysén y Magallanes, quienes adquirieron habilidades para impulsar sus propios programas mentoría en STEM, en sus casas de estudios.

Una noche llena de emoción vivieron 27 mujeres con formación profesional y técnica en las denominadas STEM, disciplinas asociadas a ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, donde el género femenino ha estado históricamente subrepresentado. Se trata de una nueva generación del programa de mentorías PROVOCA, de AUI/NRAO, que desde 2021 busca potenciar el talento femenino en estas carreras, formando a mentoras y mentoreando a estudiantes de enseñanza media y superior -universitaria y técnica-.

Este año, el programa innovó certificando a académicas de Universidad La Frontera, Universidad de Los Lagos, Universidad de Aysén y Universidad de Magallanes, formando a quienes impulsarán programas de mentoría en STEM, en sus casas de estudios.

Llenas de entusiasmo, las participantes del programa PROVOCA 2024, presentaron sus proyectos de certificación, principalmente podcasts, revistas digitales, encuestas, redes sociales y otro tipo de material de divulgación, que buscan construir redes de apoyo y acercar referentes regionales a las jóvenes con vocación STEM. Asimismo, en el ecosistema universitario, se evidenció el interés por disminuir la deserción académica, mediante la entrega de contención, acompañamiento y consejos, que permitan a las estudiantes y profesionales, potenciar sus capacidades y vocación, administrar de mejor modo su tiempo, mejorar su eficacia y desarrollar una comunicación más efectiva.

Este grupo de mentoras, junto con las generaciones de mentoras formadas en años anteriores, recibirá en abril de 2025 a un nuevo grupo de mujeres y niñas, estudiantes de enseñanza media o de carreras STEM universitarias y técnico-profesionales, que postulen y participen gratuitamente de los grupos de mentoría grupales, principalmente desarrollados online. Como siempre, las interesadas podrán ingresar a www.provoca.cl y revisar el portafolio de mentoras PROVOCA, para que elijan con quiénes les gustaría trabajar, de acuerdo a su perfil académico, región en la que se residen u otros intereses.

Paulina Bocaz, representante de AUI/NRAO y líder de la iniciativa PROVOCA, señaló: «Siendo el socio norteamericano de observatorio ALMA, estamos mandatados por la Fundación Nacional de Ciencia de EE.UU., no solo para producir ciencia de excelencia, sino también trascender con un propósito social y acercar la ciencia a los grupos que están menos representados, como son las mujeres. Esta inequidad constituye una injusticia social, ya que somos igual de capaces que los hombres, y creemos que las ciencias son inseparables de quienes la ejercen. La ciencia con más mujeres, es mejor ciencia; más innovadora y creativa«.

Por su parte, Sonia Duffau, astrónoma y subgerente de divulgación de AUI/NRAO, añadió que «la viscosidad del sistema socio-laboral hace que muchas mujeres STEM pierdan el propósito en su trayectoria. Las invito a reencontrarse con esa primera inquietud que las llevó a seguir este camino STEM, que puede haber cambiado con los años, que traten de revivirla y tener una carrera que disfruten, para así compartir una experiencia que inspire a las nuevas generaciones y construya mejores espacios de trabajo y aprendizaje».

Diana Arrue, ingeniera informática: «Todas las mujeres debiéramos tener una mentora»

  • Conoce el testimonio de esta joven participantes del programa de mentoría PROVOCA, de AUI/NRAO, que busca promover vocaciones científicas de mujeres en STEM; ciencia, tecnología, ingeniería y matemática.

Diana se acaba de incorporar al equipo de administración autómata de la plataforma de pago web Khipu, donde estará  a cargo de algunos programadores y administrará ciertos sistemas que recogen la información para hacer los traspasos bancarios. «No ha sido fácil llegar a trabajar, la verdad. El año pasado me enfermé y fui sometida a una operación, lo que afectó mi proyecto de título, o sea la tesis. Por un día de inasistencia tuve que hacerlo de nuevo este semestre. Hoy ya estoy titulada de ingeniera en informática y feliz de empezar a trabajar».

Según ella, su participación en el programa de mentorías PROVOCA -de AUI/NRAO-, primero como estudiante que recibió mentoría y luego en su formación como mentora,  le permitió mejorar la elaboración de su currículum y adquirir ciertas técnicas para rendir una mejor entrevista de trabajo. «Ha sido un gran esfuerzo el confiar en mis capacidades y proyectarlas. De hecho, al terminar esta entrevista con el dueño de la empresa, me dijo si tenía alguna pregunta y yo le dije «no, ¿cuándo comienzo?» y nos reímos juntos, ya que sabía que el proceso aún no terminaba, pero de cierta manera yo sabía que era la indicada».

Diana ya le había contado que es madre y que recién se había titulado. «Le dije:  no vas a encontrar a nadie mejor que yo y él le dijo que le gustaba su actitud. Pese al buen desenlace, yo sabía que esta confianza no era un sentimiento natural en mí, lo construí sistemáticamente durante el programa de mentoría. Hay un ejercicio permanente por quedarte con lo positivo de ti y el entorno, por rescatar las habilidades y capacidades, y por hundir los detractores que impiden que construya una buena auto imagen de lo que soy y puedo ser», sostiene.

En PROVOCA Diana aprendió que muchas veces es frecuente sentirse abrumada por las exigencias del entorno y las responsabilidades personales, y por eso hay que saber priorizar y planificar los tiempos. Y lo mejor de todo, es que supo que este sentimiento lo viven a diario muchas mujeres STEM. «Soy muy exitista y a veces siento que debo invertir el doble de tiempo y esfuerzo para alcanzar un resultado óptimo y eso me estresa bastante. El año pasado me sentía súper insegura, sentía que nunca podría encontrar un trabajo, que no lograría terminar la carrera, no sé, esos pensamientos intrusivos que uno tiene. Estuve muy frustrada en un momento, pero mi mentora me ayudó. Todas las mujeres debiéramos tener una mentora».

Más allá del programa de sesiones de PROVOCA, la joven destaca el apoyo de la red misma, de otras mujeres en formación y de las mentoras. Es muy motivante, en su opinión, ver que todas enfrentamos situaciones y dificultades similares. «Lo que más me gustó era que no era un número más en el grupo, era una persona, y toda mi red se involucraba con los problemas que estaba atravesando. Me sentí siempre muy apoyada».

Para Diana es muy importante ver que otras mujeres han alcanzado el éxito en las STEM, porque de alguna manera se ve reflejada en ellas y hace más posible la idea de convertirse un día en una más de esos referentes, por ello valora este tipo de instancias -como PROVOCA- que promueve el trabajo colaborativo con modelos de rol cercanos y reales. En la empresa a la que acaba de ingresar, ve la posibilidad de seguir ascendiendo a futuro, y quizás sumarse  al equipo de ingenieros. Hasta ahora ha liderado talleres de Python y dice que sigue habiendo más alumnos hombres que mujeres, y está segura que no es por capacidades, sino por falta de confianza de las mujeres en el área STEM. «Como yo, muchas mujeres además dejan de estudiar por ser madres – en su caso, ella tuvo el apoyo de su mamá- y estas carreras abren posibilidades económicas para salir adelante. Me gustaría apoyar algún tipo de beca en este sentido para que una chica como yo, pueda tener estas herramientas y forjarse un mejor futuro».

Diana es madre de un niño de 7 años y acaba de comprometerse con su pololo, y como todos sueña con tener una vida independiente y seguir desarrollándose profesionalmente y apoyar a otras jóvenes STEM.

«Acá lo importante no es si los hombres o las mujeres son mejores en lo que hacen, el problema es que ellos creen que son mejores y a nosotras nos falta confianza para percibirnos del mismo modo. Necesitamos un cambio de paradigma social y personal, para dejar de pensar que nosotras siempre tenemos que ganarnos el puesto, mientras que ellos ya lo tienen ganado. Hay que resetearse y convencernos que tenemos las mismas capacidades que los hombres, para adquirir la valentía que nos permita ir por las oportunidades que ya están y que solo ellos están buscando», concluye.