Volver
Fernanda Rubio Valenzuela

Fernanda Rubio Valenzuela

Ingeniera civil informática

Ocupación: ingeniera de procesos en Klap
Región: Metropolitana de Santiago
Pasatiempos: gimnasio, tiro con arco, danza árabe, cerámica, leer y escribir
Linkedin: https://www.linkedin.com/in/fernanda-rubio-v/

Conóceme

Mi perfil

Fernanda es la mayor de 4 hermanos. Cuenta que como familia fueron muy itinerantes, y vivieron en Punta Arenas, Santiago, Ovalle, Vicuña y Coihueco, donde finalmente se establecieron. De su infancia, recuerda con cariño a una profesora de básica que se le acercó cuando llegó al colegio y le ofreció participar en un taller de danza que guiaba. Desde entonces considera a la danza como su primera pasión. A medida que fue creciendo, siempre fue buena para leer y escribir, por lo que se consideraba más bien humanista. Jamás pensó en ser ingeniera o algo relacionado a STEM. «Mucha gente me inspiró para muchas cosas, pero en particular para este camino, me tocó darme cuenta de a poco, incluso mientras estudiaba psicología, que lo mío estaba en otro lado. Cuando les conté a mis papás que quería volver a estudiar, me apoyaron por completo», señala.

Su primer trabajo en el área STEM fue como consultora en una empresa informática. Ahí aprendió muchísimo y hoy se desempeña como ingeniera de procesos en una empresa de medios de pago, donde siente que trabaja con metas claras y libertad creativa. Asegura que una de las ventajas de la informática, es que puedes trabajar en cualquier área y siempre es necesaria.

Se describe como una persona reservada e introvertida, aunque sociable a ratos. Siempre ha sido muy responsable y orientada a metas, y una de sus fortalezas es la perseverancia. Trabaja bien en equipo pese a que no le gusta liderar. Le gusta hacer las cosas con tiempo y calma, porque intenta no llegar a ese punto donde hay que trabajar bajo presión, aunque su naturaleza la empuja a estar muchas veces en esa situación.

En su tiempo libre disfruta ir al gimnasio. Le gusta ver sus progresos y el esfuerzo a través del tiempo. También le encanta bailar. De niña y hasta sus 23 años, hizo ballet y danzas irlandesas, y ahora después de años empezó a bailar danza árabe. Algunos de sus pasatiempos favoritos son leer y escribir, y últimamente practica tiro con arco y cerámica. Por lo general le gustan las actividades que requieran detallismo, método y disciplina.

En cuanto a su vocación, le encanta la inteligencia artificial. Asegura que su paso a la ingeniería fue en gran medida porque mientras estudiaba psicología lo que más le gustaba era aprender sobre la memoria, los procesos cognitivos, la manera en que aprendemos y pensamos. «Así descubrí el match de la informática con el mundo de las ciencias cognitivas. La mente puede ser estudiada por la psicología, sí, pero es un campo que se comprende mejor abarcando también el resto de áreas como la lingüística, la IA, la neurociencia o la computación, por lo que decidí dar un paso poco convencional desde un área a otra», señala.

Sostiene que su trabajo ideal sería en un rol donde pueda aprender más sobre IA y tener algunas horas en la semana donde pueda aplicar lo aprendido en investigación en psicología, la mente y ayudar a comprender mejor nuestros patrones de conducta y sanarlos. En este sentido, sueña algún día enseñarle machine learning a psicólogos, y hacer investigación de alta calidad usando las herramientas que la IA nos ofrece.

Se interesó en ser parte de PROVOCA, con la simple  intención de acompañar a otros. «No creo poder inspirar o apagar el miedo que tenga un niñe sobre el futuro, pero sí puedo contarle de mi camino, que fue más largo de lo habitual y mostrarle que incluso sin un pasado ultra orientado a las matemáticas o las ciencias, se puede sacar adelante algo que a uno le gusta y que le despierta interés”.