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Romina Navarrete- Feltrerr 

Romina Navarrete- Feltrerr 

Licenciada en Ciencias Químicas

Ocupación: Estudiante de Magíster en Cs. Química Uchile, Tesista Pedagogía en Química UMCE y profesora de química en la Corporación de Colina
Región: Metropolitana de Santiago
Pasatiempos: Me encanta cocinar, pasar tiempo con la familia, hacer actividades al aire libre y disfrutar de la naturaleza, juegos de mesa, escuchar podcast, leer.
Linkedin: http://www.linkedin.com/in/romina-navarrete-feltrerr-6a5075191

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Mi perfil

Romina integra una familia compuesta por sus padres, su hermana y sus sobrinas. Comenta que tuvo una infancia difícil, marcada por la precariedad, pero también por mucho amor y esfuerzo. «Mi madre, extranjera y joven, llegó a Chile embarazada y me sacó adelante en condiciones muy adversas. En la escuela de Puente Alto fui una estudiante aplicada y deportista, aunque también sufrí bullying», recuerda.

Estudió en el Liceo Teresa Prats de Sarratea de Santiago Centro, donde, sin saberlo, el legado de Gabriela Mistral sembró en ella una vocación por enseñar y transformar. Es la primera persona de su familia en ingresar a la universidad. Comenzó con pedagogía en química en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE) y posteriormente ingresó a la licenciatura en química en la Universidad de Chile.

En cuanto a sus modelos, comenta que tuvo profesoras fundamentales en su vida: Margarita Vera, quien le enseñó disciplina a través del deporte, y Elva Madariaga, quien le abrió el mundo de las ciencias. En la universidad, también admiró profundamente a docentes que le mostraron que es posible hacer ciencia sin dejar de ser sensible a las problemáticas de la humanidad.

Romina ha trabajado en divulgación científica en el Planetario Chile y el Instituto Milenio de Astrofísica (MAS), también ha enseñado en escuelas y ha participado en actividades vinculadas a astronomía, química y sustentabilidad. En este sentido añade: «Fui becada por mi desempeño en pedagogía y hoy soy ayudante universitaria y parte de un equipo de investigación en contaminación atmosférica. Enseñar y aprender se han vuelto mis mecanismos para resistir, sanar y abrir caminos para otras personas».

Actualmente es profesora de química en un proyecto de la Corporación Municipal de Colina, de inserción a la educación superior para jóvenes, donde no solo apoyan la preparación de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES), sino que también brinda consejería y asesoramiento. Además, es ayudante de laboratorio y del curso inter y transdisciplinar para la sustentabilidad en la Universidad de Chile, y miembro del equipo de estudiantes del laboratorio de investigación LeivaLAB, que se enfoca en el estudio de contaminantes atmosféricos, en su caso; caracterizando ciertos compuestos que pueden afectar la salud de las personas.

«Me considero una persona responsable, comprometida y perseverante. Soy muy autoexigente y dedicada en todo lo que hago, lo que me ha llevado a desempeñarme en múltiples roles académicos y laborales con organización y disciplina. Aunque suelo ser introvertida al inicio, establezco vínculos cercanos y auténticos con quienes trabajo, intento ser genuina y cercana. Valoro profundamente el respeto, la empatía y el trabajo colaborativo. Me involucro con pasión en los proyectos, aportando una mirada reflexiva, inclusiva y humana», comenta acerca de los rasgos de su personalidad.

En su tiempo libre, disfruta estar al aire libre, jugar a la pelota con compañeras de la universidad, caminar por la naturaleza, observar el cielo o simplemente respirar con calma y compartir con su familia o amistades. Más joven, Romina fue guía scout, experiencia que marcó profundamente su forma de convivir, liderar y cuidar del entorno.

Es vegetariana, y encuentra en la alimentación consciente una forma de vivir la sustentabilidad y la empatía desde lo cotidiano. «La sustentabilidad es una línea que atraviesa mis intereses, me conecta con la justicia, el territorio y el cuidado colectivo», agrega. También reconoce que valora las experiencias culturales, disfrutando aprender cosas nuevas fuera del currículo formal, especialmente cuando puede compartirlas o enseñarlas. En todas estas actividades busca conexión, equilibrio y propósito, ya sea a través del cuerpo, el pensamiento o la comunidad.

Sobre su vocación STEM, cuenta que desde niña le interesaba entender cómo funcionaban las cosas, pero sentía que la ciencia no era para niñas. «En los dibujos animados o libros escolares, los científicos eran hombres, sin vida emocional ni vínculos sociales. Nunca vi mujeres haciendo ciencia con roles afectivos, políticos o comunitarios. Eso me alejó al principio, pero con el tiempo descubrí que sí podía habitar la ciencia desde mi identidad y sensibilidad. Mi vocación la he construido entre la pedagogía, la química, la sustentabilidad y el deseo profundo de enseñar y contribuir. Hoy me interesan especialmente las intersección entre ciencia, justicia socioambiental y educación», señala.

Su interés por sumarse a PROVOCA, se justifica es su anhelo de contribuir para abrir caminos para que más jóvenes, especialmente mujeres, puedan habitar la ciencia sin tener que renunciar o sentir vergüenza de quienes son o de dónde vienen. Asegura que en su trayectoria en STEM ha enfrentado el síndrome del impostor, la falta de referentes femeninos y la presión por insertarse en un sistema poco inclusivo.

«Quiero transformar mi experiencia en acompañamiento real, que combine contención emocional, orientación académica y validación personal. Me interesa fortalecer mis habilidades de mentoría, mejorar la forma en que ofrezco apoyo y aprender nuevas herramientas que me permitan guiar a otros desde la empatía y la escucha. PROVOCA es una oportunidad para crecer como educadora y científica, en red con otras personas que también creen en la ciencia como un espacio de transformación».

Romina asegura que la astronomía se siente cada día más cercana a las personas y quiere que la química también sea significativa para la vida de todas y todos. A futuro, se imagina avanzando en lo académico y lo personal, creciendo como científica, docente y mujer, y contribuyendo a una ciencia más humana, justa y accesible, que abrace la diversidad de trayectorias.